Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Puede cambiar la configuración u obtener más información Politica De Privacidad. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.
Málaga Centro.com - Agenda de contenidos de Cultura y Ocio
Málaga, 24 de noviembre de 2017
Visita nuestro patrocinador
RinconVive.com
Muy Interesante
  Volver atrás
 
Cueva del Gato y Cueva de la Pileta
 
 
Cueva del Gato y Cueva de la Pileta
 


Lago natural de la Cueva del Gato Salida de agua de la Cueva del Gato
 
Observación de aves

Nuestra intención era observar aves en un punto muy especial: el cruce muy cerca de Ronda de varios ríos que bañan las proximidades de esta población. Un grupo de personas pertenecientes a la Sociedad Ornitológica Española (SEO) se concentraba en este punto. Era la primera vez que salíamos a observar aves, aunque ya en nuestras frecuentes salidas al campo habíamos tenido la oportunidad de ver varias especies e incluso fotografiarlas. Se esperaba poder hacer un anillamiento pero el fuerte viento que se levantó ese día hubiera estropeado las redes y hubiera hecho que las aves se hubieran percatado de la presencia de éstas. Así que se optó por un pequeño paseo por uno de los márgenes del río. Prismáticos y cámara con teleobjetivo en mano, fuimos iniciando este recorrido. No hubo que esperar mucho para ver una cigüeña que los expertos del SEO nos informaron de que está criando en Ronda, aunque aún no ha conseguido sacar adelante ninguna de sus crías. Además pudimos observar una garza blanca. Nos llamó la atención el mal estado de las aguas del río, que incluso desprendían un mal olor insoportable, debido a la contaminación que generan los vertidos. A pesar de la contaminación aquellas aves han elegido aquel lugar para vivir. A lo largo de la ribera del río por un carril que discurre paralelo al río pudimos ver algunas especies típicas de esta zona como una polla de agua (gallineta común), mirlo, trigero común, pato azulón, gorriones, palomas comunes y torcaces. Debido al calor y al mal olor del río, acabamos pronto el paseo y nos dirigimos hacia la Cueva del Gato, que no conocíamos aún. Nos acompañó nuestro amigo Antonio, socio del SEO y que nos contó que solía frecuentar la desembocadura del Guadalhorce donde se veían verdaderas maravillas en cuanto a aves se refiere. Ya que no hemos estado aún allí, lo apuntamos en nuestras memorias para una salida futura en busca de los amos del cielo.


Desde el río Guadiaro hasta la Cueva del Gato

La Cueva del Gato es una maravilla de la naturaleza, un verdadero paraíso que nos vuelve a demostrar cuán rica es la provincia de Málaga y nos hace reflexionar a cerca de la necesidad de conservar estos lugares. Accedemos a través de la carretera que se dirige a Benaoján. Nos han contado que han abierto un hotel rural en las inmediaciones de la cueva, algo que nos parece criticable por la necesidad de conservar este entorno. Podemos comprobar in situ como el hotel atrae al turismo que se acerca a bañarse en los lagos que se forman en la boca de la cueva, y aunque el impacto visual no es muy grande ya que es un hotel muy pequeño y adecuado al entorno, muy rural, nos parece que nadie debería sacar provecho de una maravilla natural que no nos pertenece. Además se acercan a la cueva una gran cantidad de domingueros que no tienen conciencia ecológica y dejan gran cantidad de basura en las inmediaciones y en la propia boca de la cueva. Para colmo han construido unas barbacoas de obra en la misma boca. Es incomprensible. El complejo Hundidero Gato es un curso subterráneo del río Gaduares que se sumerge en la garganta de Hundidero para reaparecer más de cuatro kilómetros más tarde en la gran boca de la Cueva del Gato. El torrente, muy fuerte en invierno, le da caudal al río Guadiaro donde desemboca. La salida de la Cueva del Gato es una gran cavidad por donde surge el agua de este río subterráneo que forma unos lagos naturales de aguas limpias y claras. La corriente de aire que surge del gran agujero es fresca y húmeda, decenas de aves juegan alrededor de la boca con el viento, corrientes y cambios de temperatura que se generan de forma natural. Nos vamos con un sabor agridulce: en el rato que hemos estado disfrutando de esta maravilla se han concentrado más de treinta personas, con sus tumbonas, sus mesas de camping y sus aparatajes inútiles.


La Cueva de la Pileta, la estación rupestre más importante del Sur de Europa

Nos despedimos de nuestro amigo Antonio que pone rumbo a su casa y nosotros seguimos por la carretera de Benaoján hacia Cortés de la Frontera en busca de otra maravilla conocida: la Cueva de la Pileta. La última visita guiada de la mañana es a las 13 h. Nos reciben los dos guías de la cueva. Un grupo de unas 12 personas, la mayoría de ellos de otras nacionalidades (alemanes, ingleses y franceses) aguardan para entrar a conocer una de las cuevas más importantes del Sur de Europa en cuanto a arte rupestre se refiere. Accedemos a la primera sala, llamada la de Los Murciélagos, donde compartimos espacio con estos pequeños animales alados. Subiendo una rampa a la derecha podemos ver la sima de Las Grajas, por donde entraban los lugareños el siglo pasado en busca de excrementos de murciélagos para abonar las tierras. En este punto la cueva se ramifica en varias galerías como la Sala de la Arcilla o el Salón del Coro. Siguiendo por la galería central entramos a la llamada Sala del Castillo, llamado así por unas formaciones estalagmíticas que se asemejan a esa forma. Continuando por la galería central se llega al Santuario, un hueco de difícil acceso en el que podemos observar pinturas rupestres de diferente naturaleza y época. Incluso hay una figura antropomorfa. Por unas escaleras se accede al Salón del Lago que muestra en sus paredes arte esquemático correspondiente al Neolítico y dibujos simbólicos en color negro: calendarios, figuras antropomorfas y una especie de Ícaro que se cree que correspondía a un chamán de la época del Neolítico. Después de un corredor largo y estrecho un poco claustrofóbico y a la derecha se encuentra la Sala de los Peces, donde hay dibujados varios ejemplares, y a continuación la Sala de los Órganos, llamado así por unas formaciones de estalagmitas que al ser golpeadas producen un sonido diferente cada una de ellas, de tal forma que se puede llegar a tocar una melodía si uno tiene armonía. Este 'instrumento musical' junto con los murciélagos de la primera parte de la cueva despierta la expectación de los visitantes.


Nos queda recorrer la Sala de la Reina Mora y el Gran Salón del Pez, donde nos espera una sorpresa: la mayor pintura rupestre de la cueva, un enorme pez de trazos espectaculares y muy bien conservado en negro. En esta sala termina la visita a la cueva, aunque hay que decir que no la cueva propiamente, ya que aquí se encuentra la boca de una sima de 72 metros de profundidad que da entrada a otras galerías que se encuentran debajo del Gran Salón del Pez. Sólo los espeleólogos han descendido, no encontrándose en este punto restos de pinturas.



   © Serendipia.com - Todos los derechos reservados - NOTA LEGAL